12 años después…

Hoy, buscando entre las viejas carpetas donde guardaba textos escritos, dibujos y otras cosas que jamás salieron a la luz ni fueron leídas o vistas por nadie más que por mí misma y tal vez, algún que otro amigo o amiga, encontré un texto que escribí hace algo más de 12 años que me ha hecho darme cuenta de cómo hay cosas que cambian sustancialmente con el paso del tiempo, y otras que permanecen inalterables.
El texto tenía este título:

Un guiño al rostro del futuro

Y ahora desde el futuro, veo cómo el mundo no ha cambiado demasiado desde cuando lo escribí.
Sin embargo, todas las premisas con las que fue escrito, en mi presente no tendrían demasiado sentido. Lejos de ser una mujer de clase media felizmente casada y con hijos a los que querer y proteger. Soy una feliz tía que, de nuevo, abrió los ojos y se dio cuenta de que solo se vive una vez y era importante luchar por las cosas en las que realmente creía, por sus sueños y por una serie de ideales que expresar a través de todos los medios con los que pudiese contar, llámense música, internet, interpretación o lo que surja en cada momento.
No encontré el amor estable, protector y duradero que pensaba como punto de apoyo y referencia. No conservé un trabajo estable a través del tiempo de forma imperecedera y jamás estuve esperando un hijo. No renuncié a mis ideales para rendirme plenamente a los de la economía de mercado y en mi corazón, laten mis anhelos a ritmo de rock´n´roll.

P.D. Os dejo el texto en una página de esta web, no le he cambiado ni una coma, lo copié tal cual lo escribí en su momento. Está enlazado en el texto del título que habéis leído arriba.

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