Cuando sobrevives

REFLEXIONES DE CARA AL EVENTO_PETICIÓN DE FIRMAS EN CHANGE.ORG.

19/09/2015

CUANDO SOBREVIVES:

Pasas el último ciclo de quimio y vas a revisión.
La oncóloga te pasó a ginecología y ahora son ellos quienes te valoran.
No sin algo de miedo o prudencia, o…como quieras llamarlo…escuchas con alivio “ya no hay evidencia de enfermedad” aunque los tratamientos que has de llevar, al menos, los próximos 5 años no van a ser fáciles.
Tendrás cambios de humor y te rondarán la ansiedad y la depresión. Piensa que eso no es tuyo, que es algo físico debido a la medicación. Puedes ayudar a tu estado anímico con ejercicio ya que no podemos hacer nada más para ayudarte salvo que aparte del ejercicio busques apoyo psicológico y mantengas la mente ocupada.
Los dolores articulares o de cabeza son normales. Los días que duela mucho, puedes tomar paracetamol u otro analgésico…Pero estarán ahí mientras dure el tratamiento.
Para esto también te vendrá bien el deporte. No digo que vayas a hacer una maratón, pero mínimo deberías caminar 30 ó 40 minutos diarios a buen paso.
Te pongo un suplemento de calcio porque estos medicamentos atacan los huesos y se podría producir osteoporosis. Además, deberemos controlar el colesterol…esta medicina hace que suba.
Pero todo esto es necesario para que no se produzca una recidiva.
Aléjate de los hospitales e intenta incorporarte al mercado laboral, pero no tengas prisa…Tu cuerpo no estará del todo preparado hasta dentro de unos meses.

Y…sales de esa consulta con una mezcla de sentimientos encontrados.
Por un lado: “No hay evidencias de enfermedad” Y, eso es bueno, muy bueno.
Pero…ahora, de repente, después de una atención incluso “desmedida” por parte de la gente que te quiere, o incluso simples conocidos…te sientes desamparada.
A pesar de las secuelas físicas y psíquicas que puedas tener… ¡Ya estás curada!
Empiezas a echar curriculums y llegan las primeras entrevistas…

Beatriz Figueroa durante la huelga de hambre que realizó en 2013.

Beatriz Figueroa durante la huelga de hambre que realizó en 2013.

No puedes esperar esos meses que necesitas para que tu cuerpo se recupere del todo…porque la pequeña ayuda económica que te concedió alguna ONG, se acaba…Ya no estás con tratamientos incapacitantes y te enfrentas a la total falta de ingresos…
La Seguridad Social te cura…pero la falta de empleo y la desprotección a nivel de prestaciones sociales te condena a la más absoluta pobreza.
Solicitas una discapacidad y sólo valoran informes objetivos en los que no se tiene en cuenta “todo aquello que no puedes hacer para evitar lesiones mayores” como, por ejemplo, un linfedema.
Y tu valoración no llega ni con mucho al 33 %

Pero asistes a tu primera entrevista de trabajo y…

  • ¿Cuánto tiempo llevas sin trabajar?
  • Aproximadamente un año.
  • ¿Por qué?
  • Estaba en tratamiento por cáncer de mama aunque ya me encuentro perfectamente.
  • ¿De verdad estás bien?
  • Sí, claro, por eso estoy buscando empleo.
  • No sé, mi madre tuvo cáncer… ¿Vas a aguantar todo el día fuera de casa?
  • Claro, estoy deseando empezar a trabajar…
  • Bueno, mañana te llamo para una segunda entrevista…
  • Y esa llamada no llega nunca.

    De modo que te ves envuelta en una espiral de problemas burocráticos porque para los técnicos que valoran una discapacidad no existe en un grado que a una empresa le resulte rentable y para una empresa, eres un discapacitado que no reporta beneficios económicos.
    Tu solamente eres una persona tratando de avanzar en la vida.
    Luchando para poder vivir con tu pareja y tener algún día tu propia familia.
    Pero con el trabajo de tu pareja no llega ni para mantenerse él sólo y ves, que independientemente de la precariedad del mercado laboral, tu ahora lo tienes aún más complicado que antes de enfermar.
    A falta de cobrar 300 € por último mes dentro de los seis meses de ayuda que te concedieron te dispones a comprar un abono de transporte.

    Por si te llaman de algún trabajo y tampoco en eso tienes el más mínimo descuento por estar parada y sin prestaciones…
    Pagas 4 € de una tarjeta de transporte más 89,50 €…que, si quieres moverte, deberás pagar los siguientes meses…Esos en los que ya no tendrás ni un céntimo salvo que encuentres un empleo.

    Y llegas a preguntarte ¿Qué sentido tiene haber sufrido tanto dolor superando tratamientos tan duros si ahora no me dan una oportunidad para ganarme la vida con mi trabajo?

    Y, supongo que esto mismo es lo que han vivido muchos otros supervivientes de cáncer…como Beatriz Figueroa, precursora de la petición de firmas en Change.org “Cambien la ley y protejan a los enfermos de cáncer”.

    Sí, tener cáncer es duro…Pero si además, cuando te lo diagnosticaron estabas en el paro, lo es aún mucho más.
    Por favor, les pido encarecidamente que firmen esta petición.
    Para seguir viviendo es importante poder hacerlo con dignidad y no sumidos en la pobreza.
    Muchas gracias a todos y todas por su atención.
    Esta es mi lucha y la de muchos…Ojala sea escuchada.

    Fotografía sacada del Blog https://labuhardilladealber.wordpress.com

    P.D. A día de la fecha…ya se que hay que ocultar siempre que se pueda, que se ha sufrido esta enfermedad…Para que te contraten.

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