Todos tenemos cualidades y defectos


Todas las personas tenemos cualidades y defectos, nadie es perfecto.

Hay cualidades y defectos que son reconocidos por tod@s como tales, y otr@s que en unas personas son cualidades y en otras, defectos…por aquello de la teoría de la relatividad.

Hay personas increíblemente maravillosas que no saben que lo son y personas detestables, que se creen auténticos portentos de la naturaleza.

Básicamente, a mi modo de ver las cosas, existen estos tipos de personas:

Las que tienen cualidades físicas y/o psíquicas que no saben valorar y por lo tanto son incapaces de explotar en su propio beneficio.

Las que no tienen cualidades físicas y/o psíquicas pero son capaces de transmitir a los demás que no es así y que son lo mejor que te puede pasar en la vida, de modo que van engañando durante un tiempo a unas u otras personas explotando su falsa imagen en su propio beneficio.

Y los que valoran sus cualidades y esconden o mejoran sus defectos, de manera que van avanzando en la vida de una forma gradual y beneficiosa para ellos y los que les rodean. Estas personas, obviamente, son las más afortunadas.

Tras estos tres tipos, hay toda una suerte de variaciones y combinaciones, claro está.

Lo peor que puede pasarte en la vida es tener cualidades estupendas que eres incapaz de valorar o que directamente, ignoras.

Una mujer bella e inteligente, por ejemplo, si desconoce que lo es, o se avergüenza de ello, puede caer en la desgracia de conocer a personas dispuestas a hacerle muchísimo daño. No hay más que leer el cuento de La Cenicienta…En realidad, ella era la única mujer del cuento que tenía capacidades físicas y psíquicas para triunfar en la vida. Era bella, inteligente, trabajadora, amable, etc. Pero a fuerza de recibir desprecios de parte de su madrastra y de sus hermanastras y estando huérfana de padre (la única persona que de verdad la quería), desconocía sus propias cualidades y era incapaz de explotarlas. Qué crueles y reales son a veces los cuentos!

En la vida real, si alguien está en una situación similar a la de la Cenicienta, puede atraer a personas desalmadas que, por envidia, complejo de inferioridad o superioridad, egoísmo o inseguridad, se acercan a ellas para tener alguien cerca que ven que es estupendo bajo control. Como el que tiene un ave preciosa en una jaula de cristal, dónde desde fuera puede contemplarse la belleza del animalillo, pero en la cual el pajarito difícilmente puede respirar.
Ell@s quieren presumir de que una persona bella, inteligente, amable, y llena de cualidades “les pertenece”, pero no les interesa que esa persona sea consciente de lo estupenda que es en realidad y van destruyendo su autoestima con gestos aparentemente cariñosos acompañados de palabras destructivas que encierran egoísmo de quien no quiere perder un tesoro y para ello prefiere destruirlo.

Por supuesto, también existen personas con cualidades maravillosas a priori: belleza física, inteligencia, etc. Que son absolutamente conscientes de ello y que acaban convirtiéndose en auténtic@s cretin@s egocéntric@s y terminan pensando que están por encima del bien y del mal y que nadie puede acceder a su excelentísima atención, porque aunque, la otra persona sea genial…ellos siempre se creerán mejores.
Y, en realidad, ese es el peor defecto que pueden tener, la ostentosa falta de humildad y una superficialidad fuera de toda duda. Al final valoran más su imagen, estatus social y toda clase de superficialidades, que a las personas que les rodean o que en algún momento les ofrecen su amistad, apoyo o amor.

Estas personas, si tienen suerte y en alguna ocasión se llevan un palo que les hace abrir los ojos, al final tal vez no se queden solos o rodeados de gente falsa que solamente les querrán por lo que entienden que podrán sacar de ellos. O sea, con suerte no estarán sólo rodeados de gente a la que realmente no les importan un carajo y que solamente les querrán por el interés.
Los amigos de verdad difícilmente se mantienen al lado de alguien así porque al final se cansan de querer a alguien que no sabe valorar la verdadera amistad, cegada por toda suerte de superficialidades. Aunque para fortuna de ést@s, los amigos de verdad siempre vuelven, aunque su regreso venga acompañado de un ya te lo dije.

Al final estas personas tienen el esposo o esposa perfectos, o sea, de las medidas, color de pelo y estatus social que consideran más adecuados para ell@s. El coche perfecto, la casa perfecta, el trabajo que les permitirá mantener esa imagen perfecta y, por supuesto, los amigos adecuados y a conjunto con todas sus demás cosas y personas perfectas. Pero, (porque siempre hay un pero)…eso solo durará mientras no haya enfermedades, escándalos o problemas económicos…porque si alguna de esas adversidades sucediese…en realidad, estarían solos y todo su mundo perfecto se vendrìa abajo.

A lo largo de nuestra existencia como seres humanos hay que tener siempre varias cosas presentes:

    1. Que sólo tenemos una vida, o al menos, una que podamos recordar…(para los que crean en la reencarnación) y, por lo tanto, sólo tenemos una oportunidad de hacer las cosas bien.

      Que nada es para siempre. Siempre es demasiado tiempo.

      Que el cariño y el amor verdaderos no se compran.

      Que la salud tampoco se compra. Con mucho dinero, simplemente podremos retrasar la agonía y paliar el sufrimiento físico provocado por algunas enfermedades.

      Que si las personas que te rodean no te quieren de verdad, en cuanto te vayan las cosas mal…desaparecerán de tu vida y te dejarán sol@.

      Que tod@s nacemos y morimos sol@s y es preferible sentirse orgulloso de un@ mism@ teniendo la conciencia tranquila, porque igualmente vamos a morir. Seguro, eso seguro.
  • Y para finalizar, como espero de todo lo que escribo, deseo que esto pueda servirle a alguien de ayuda o simplemente de entretenimiento en su lectura…En cualquier caso, procurad ser muy felices e intentad hacer felices a quienes os rodean.

    Un besazo enorme!

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